Mecanismo de defensa 

Si alguna vez me sientes altiva, quiero que sepas que no es prepotencia lo que late aquí dentro. Sino dolor.
Yo quiero que me admires, así perversa. Lo que busco es que tú que eres esencialmente bueno, desees alejarte de mí. Que me aborrezcas. Entiende esto bien, que no son paradojas, que tan solo es miedo. El pavor a hacerme costumbre, que me veas sin mirarme. 
Cuando tú oigas mis impertinencias, piensa cómo el desdén de mis palabras está fustigándome el alma. Que no es maldad, ni es locura, ni es desgana. Tan solo es el trato que hicimos el destino y yo: verte amanecer impávido a mis esfuerzos obreros por tenerte para siempre. 

Saludos desde El Olimpo.

Afrodita Repipi 

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Mala, mala, mala

En lo que llevamos de 2016 creo que ya puedo decir, sin temor a que las estadísticas me fallen (oh là là … ¡las estadísticas!) que el número de decepciones que me estoy llevando ha superado “desproporcionalmente” al número de satisfacciones. Tanto es así, que creo que voy a abandonar en 3, 2, 1…0 esta etapa de buen “rollismo“, que no sé a santo de qué me dio por cultivar. ¿Sabéis de alguien muy bueno, muy bueno, a quien la vida le haya sonreído constantemente? ¡Yo no!, ni en la ficción, vaya. 

Este no es un tema banal, aunque así al tajo verdulero como yo he entrado, lo pueda parecer. El instinto primario de supervivencia nos hace aplastar al adversario y eso es así desde el principio de todos los tiempos. Luego vino el temita judeocristiano a liarnos: que si la justicia, que si el pecado, el más allá y el blah, blah, blah. 

Nunca me ha gustado adoctrinar, pero, por una vez háganme caso, sean falsos, claven puñaladas traperas y piensen en sí mismos. No hay otro camino para el éxito, queridos. Porque a la conciencia se la amaestra fácilmente, pero un corazón decepcionado, es un peso que se lleva a cuestas mucho tiempo. Ser malo también te lleva a ser más precavido por si te topas con alguien peor que tú, con lo cual la mezquindad nos lleva a la dimensión perfecta en la que todas las piezas de tu vida encajan.

Pues ya me estoy encontrando mejor, hasta el punto que me repampinfla , el fútbol, las elecciones, la democracia y todo lo demás. 

Termino parafraseando a Pedro Sánchez:

Argh…  

Saludos perversos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi

Distorsionando a Rousseau

Había dos rosas secas en su escritorio, dos por cada año que había pasado desde la última vez que recordaba ser feliz. Por cada revés que le daba la vida, supo ser relativamente valiente, no se sonrojó cuando se tuvo que humillar, ni se acurrucó en lágrimas las noches de mayor pesar. Cumplía rutinas para sentirse seguro, se encomendaba a aquel Dios tan esquivo cuando necesitaba mayores fuerzas, y miraba al cielo cuando viajaba buscando la sonrisa de lo que él denominaba “los que se fueron”.Hoy masticaba a solas el almuerzo frugal, mirando a aquellas rosas mustias, cuando una idea le invadió el cerebro, como un cáncer arrasando las últimas células de fe que aún albergaban su alma: “estoy solo”, pensó. Y repitió con voz débil, pero audible: “estoy solo”.

Siguió desgranando curioso ese nuevo sentimiento, recordando los años pidiendo un rayo de luz a un Dios que simplemente no se manifestaba, justificándole, que “como estaba el mundo” no podía exigirle clemencia. Se sintió ridículo por el mercadeo mantenido con Él durante aquellos años de súplica, por sus “si me sacrifico, Dios me recompensará”, ¿quién le envenenó con esa lógica absurda, imposible, a todas vistas, ineficaz?.

Pensó en sus conversaciones con el cielo, hablando a solas a…¿su padre?, ¿a su abuela? … o simplemente, ¿a la nada?. Ellos se habían ido hacía mucho tiempo, habían muerto, punto. Si su padre, que le adoraba, hubiera sabido de sus tribulaciones, ¿le habría dejado, así, abandonado, abatido, indefenso?, ¿su abuela, habría estado ignorando sus ruegos durante dos largos años? Absoluta y tajantemente no. Tan solo no llegó el mensaje, porque cuando se fueron, se acabó todo, no quedó nada. Maldijo a su madre con esas ideas absurdas, cuando menos, indecentes, proyectando una nueva vida y poder infinito a los que se habían ido. Supersticiones, quimeras, fetichismo, nada era verdad, excepto que estaba solo, y a partir de ahí, tenía que actuar. Que no iba a llegar el golpe de suerte, que ni había dios, ni santos, ni nadie más allá que él mismo podía hacer algo para escapar del atolladero en el que se encontraba.

Resuelto a concentrar sus esfuerzos no en el más allá, sino en el acá inmediato, recogió las rosas secas, las destrozó con desprecio, y en contra de lo cualquiera pudiera esperar, se sintió liberado. Para ser malvado, porque si no había un Dios compensador, ¿iba acaso a existir un Dios castigador?, para retar los principios familiares, su padre ya no estaba para tener que respetar nada, y para odiar a todo el que le había hecho la vida peor, que en el cielo solo había nubes, que todo lo más, descargarían lluvia, pero ninguna ira sobre él.

Y así fue cómo la realidad venció y convirtió a nuestro protagonista en un ser abominable. No se asusten, sucede todos los días.

 Saludos desde El Olimpo

 Afrodita Repipi 

Abril

Terminaba la tarde, y entre sorbos de aire enredamos la conversación hacia aquellas historias que se nos habían quedado a medio camino entre el alma y la razón. Bromeaba él,”que solo había leído a Goethe”, recobraba mi adusta postura yo, detallando nombres, circunstancias. Entre beso y beso, me hacía reír con sus parodias del desdichado Werther, le asombraba yo con la procacidad de Pármeno y Sempronio, los agravios a Doña Elvira y Doña Sol o el desafiante Zalacaín. 
Y la noche llegó, relatándole el beso de Pepita Jiménez al seminarista. Y él, que enredaba sus dedos en mi pelo, me pidió “cuéntame más”, y yo solícita, le recitaba: “¿Hacia qué hondón sombrío me convida,desplegada y astral, tu cabellera?¡Amor, amor, principio de la muerte!”.

La impertinencia del que vino a cobrar la consumición, paró en secó mi descripción de la amarga melodía de Seoane en el café de Doña Rosita. Él a su vez, le entregó una mirada airada con la furia de Alatriste, le admiré entusiasmada y allá nos fuimos aquella noche, de la mano…

Termina abril de ficciones. Que termine ya, que vuelva la realidad.  

 Saludos desde El Olimpo.

Afrodita Repipi

Solo para mí

Cuando llegué a casa, ellos me esperaban alborozados al grito de has visto qué raro el color del cielo. “Sí, se ve raro”, les mentí. Porque ellos no podían saber que después de un día gris de invierno, casi al anochecer, si el cielo adquirió ese color blanquecino y brillante, fue solo por mí.
Yo, que minutos antes trotaba en el autobús, como siempre: cabizbaja, rumiando, enumerando mis desgracias. Al pensar en lo único que me alienta a levantar por las mañanas, me acordé de pronto de él. Le relaté finalmente por qué ya no le hablaba. Le desbrocé mis culpas, mis vergüenzas, mis remordimientos. Y entonces pasó: el cielo se abrió, no cambió al azul o al rosa del final de la tarde, sino que se convirtió en un amanecer a deshora, en destellos plateados para remendar la angustia. 
Y si ahora les digo que aquel cielo fue por mí, dejarán de creer en divinidades, providencias o en las ciencias. No, no puedo aclarárselo.  

Pero aquello, ocurrió solo por mí.

Saludos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi

La leyenda del indomable

He de admitir que el personaje impone también cuando le tienes frente a frente, no en vano se le conoce como el Da Vinci de las redes sociales, que tan pronto te remienda el alma, como te decora la moral cuando le da por arreglar un píxel torcido. Tenemos de nuevo con nosotros, sí, a él: Recio, el inmortal.

Afrodita: ¿Qué ha cambiado en Recio desde la primera entrevista allá por septiembre de 2014?

Recio: Poca cosa, sigo siendo el mismo con casi dos años más de experiencia que en el caso de El Olimpo no es que ayude mucho a aprender de la app, porque con cada actualización queda más claro la dictadura de sus diseñadores (baneos a la carta, sin aviso, actualizaciones peores que las anteriores sin contar con la opinión de los que la patean a diario…. dan palos de ciego una y otra vez).

Afrodita: ¿Sirve de algo banear a Recio?

Recio: Pues lamentablemente para ellos no, sigo dentro y me salto los bans fácilmente, pero oye, que si son felices baneando al personal sin ni siquiera enviar avisos de lo que supuestamente haces mal, como hacían al principio…. solo consiguen que la gente se empeñe más en volver a entrar para joder a Calvo y Cía. Creo que ya hasta banean por insultar en “INSULTOS ANTIESTRÉS” …. ¿alguien lo entiende?  ¡¡¡viva el vino!!!!

Afrodita: ¿Tienes ahora más fans o detractores?

Recio: Definitivamente tengo más fans que detractores. Por citar algunos, Enri, el retroabuelo, Khagan la Teniente del ejército de retromongolandia. Seguimos por Durru, el pecho pértiga y su ex, Melina, ambos adictos a la pelea rollo politoxicómanos. El siguiente es Pimpampum, el hijo de Khagan, que ha heredado y superado el analfabetismo de su madre. Otro en la lista es Florín Popescu, alias BAD, que se caracteriza por sus babas a toda aquella que le dedica un hola y su marcada indigencia literaria. Qué decir de Gorka, alias Ser Supremo, o el hombre que susurraba a los anabolizantes, o de Búho, alias Urkeldown, baboso personaje vestido de poligonero.

Podría seguir y seguir… son tantos y tantos que podría rellenar varias páginas …

Afrodita: Si tuvieras que elegir, ¿a tus detractores les falta más sentido del humor, del honor o del decoro?

Recio: Les falta más sentido del ridículo… estar un sábado, metido toda la noche en un spot hasta las 9 am copiando y pegando textos referentes a Recio, es algo gratificante para mí, y vergonzoso para esos personajillos que no entienden que lo que están haciendo no es otra cosa que incrementar mi leyenda y reafirmar su minusvalía mental. Porque no se engañen queridos lectores, aquí donde me ven soy una LEYENDA en El Olimpo… y lo pongo en mayúsculas para regocijo mío y jodienda de los individuos mentados anteriormente oigaaaaaaaaaaaaaaa.

Afrodita: ¿Cuántos pacientes estás atendiendo ahora en Recioterapia? ¿te gustaría atender a alguien en especial?

Recio: Pues ahora mismo tengo un grupo reducido que necesita de mis servicios para atisbar la luz al final del túnel…. yo creo que están encantados. A las pruebas me remito: los veo superar las barreras que se crean y arreglar sus problemas para luego volver a ser los que eran…. ellos mejor que yo, pueden dar fe de los resultados.

Afrodita: Se oyen rumores acerca de una exposición con una cuidada selección de tu obra pictórico-fotográfica, ¿qué hay de cierto en ello?

Recio: Estoy trabajando en una recopilación de fotos dedicadas a estos personajes que pulula o pululaba por El Olimpo y ha tenido la suerte de caer en mis manos de artista…. se trata de cuidados montajes, escogidos con esmero, para hacer un resumen a estos años entrañables en El Olimpo.

Afrodita: ¿En qué te inspiras a la hora de ejecutar tu arte? ¿pesa más la imagen o el mensaje que quieres trasmitir?

Recio: Me inspira el personaje a retratar, que salga identificado con su personalidad en El Olimpo… me inspira su desesperación cuando ven mi arte y arden por dentro ante la risión y mofa ajena. Cuanto más se molestan, más me motiva dejar volar mi imaginación y sacarlos en su salsa diaria …. es un resumen de su vida en dibujos varios que el público agradece (menos el señor Calvo, que no sé qué problema tiene).

Afrodita: ¿Queda Recio para rato?

Recio: Pues es una buena pregunta…. con las idas y venidas forzosas debido a las normas absurdas que aplica el señor Calvo no te podría decir lo que voy a aguantar. Llevo en la app desde sus comienzos, y mi salida dependerá del tanto por ciento de cansancio que me generen dichas dictaduras…. ellos mismos son los que están jodiendo su aplicación con normas que nadie entiende. Mientras me siga divirtiendo allí estaré dando por el culo placer al mundo….

Afrodita: ¿crees que Franco habrá encontrado por fin a su weona?

Recio: Franco…. está ausente y no sé si se volverá a recuperar para la app…. tiene cosas más importantes que atender, incluida a su Weona (aunque echa de menos a Kabrona Sarcástika y Pitbulita ). Un saludo desde aquí al saco de weas cara de poto y sapo culiao, hijo de cuma con cara de flaite y amigo de peinalinces, entre otros varios cargos.

Afrodita: ¿Algo más que añadir?

Recio: Añadir a todos los que se ríen de tu entrevista y por ende de mis respuestas que…. ME PODÉIS COMER TODOS EL [censored] DE 27 CM.…. supongo que esto me lo vas a censurar así que, a tu gusto, oiga.

Afrodita: Solo se censura aquello que excede los parámetros de la lógica repipi establecidos como característica de la marca, querido. Muchas gracias por tu tiempo, gracia natural y consideración.

A los fans de Recio y El Olimpo, les animo a dar la réplica y participar. Aquí no se banea, queridos.

Saludos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi