Cómplices 

Le había estado recordando machacona las insolencias que él dejó escritas en sus cartas 29 años atrás. “No me reconozco”, admitió él molesto. Y la conversación quedó ahí, levitando litigios inconclusos y probabilidades que no llegaron a cuajar. Ella, tan propensa a desmenuzarlo todo, no escatimó minutos aquella tarde en descifrar los porqués de toda aquella historia, que en el fondo, ni siquiera existió. Si él no era capaz de entender al joven que fue, ella, que desapareció de su vida al poco de recibir esas cartas, poco podía argumentar en su contra.

De él realmente solo conocía lo que ahora podía ver al mirarle a los ojos, su honradez, pero también esa tendencia contradictoria a tentar al peligro, a retar a su suerte, a coquetear con la incertidumbre. Y aún con todo, ella decidió que estaba cansada, que había ya rendido demasiadas cuentas al escepticismo, que casi 30 años más tarde, lo que le apetecía era simplemente estar junto a él.

 “Pero nunca podremos ser amigos…”, le cuchicheó ella ya por la noche. Él, tan parco en palabras, tan terco en sus formas, le obsequió la media sonrisa con la que ella ya contaba.

 Y es que la complicidad es el acero de las relaciones.

Saludos surrealistas desde El Olimpo
Afrodita Repipi

 

2017

Debería haber comenzado el año dando brincos, lanzando vítores o al compás de danzas tribales, pero no hice nada de eso a pesar de lo mucho que necesitaba un cambio al dígito impar. El innombrable odioso año anterior consiguió incluso aplanar mi usual inquietud, así que entré en 2017 discretamente, y lo reconozco, con cierta turbación que me contuve expresar.

Y es que estuve a punto de morir el año pasado, como lo leen. Mis 4 repipi años de existencia estuvieron a punto de ser tirados por la borda por un quítame allá ese personaje, como si las confidencias compartidas, los debates protagonizados, los excesos de mi imaginación y, ¿por qué no reconocerlo?, alguna que otra mentirilla sin importancia, no hayan servido para nada. Adiós a mis Crónicas y a mi Olimpo… Me salvé gracias a un patatús de nostalgia, y aquí estoy, como ven.

Pero no, no tengo nada que agradecer al año anterior. No ocurrió nada bueno, no tengo un mínimo pensamiento condescendiente para con esa etapa, no hay un “lo pasé mal con tal, pero esto lo compensó”. ¡No!. Todo fue feo y fue mal. Odio ese año, tanto, que no me pienso molestar ni en escribirlo.

¿Qué va a pasar en 2017? No lo sé, pero tengo miedo, tengo mucho miedo. Estoy continuamente cercenando todas las ideas que me sobrevuelan y que implican un plan futuro, por si se tuerce y se enrosca mal. Y ya me lo han estado aconsejando, vivir así, sin ilusiones, no es sano. Pero las secuelas no se curan fácilmente cuando una ha visto el abismo tan cerca. Me gustaría ser tan ligerita de cascos como Doris Day con su “qué será, será / whatever will be, will be”, pero tendrían que hacerme nacer otra vez y modelarme a modo irresponsable. Por el momento, me conformo con ser una superviviente.

Ya os iré contando. 

Saludos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi

 

 

 

Mecanismo de defensa 

Si alguna vez me sientes altiva, quiero que sepas que no es prepotencia lo que late aquí dentro. Sino dolor.
Yo quiero que me admires, así perversa. Lo que busco es que tú que eres esencialmente bueno, desees alejarte de mí. Que me aborrezcas. Entiende esto bien, que no son paradojas, que tan solo es miedo. El pavor a hacerme costumbre, que me veas sin mirarme. 
Cuando tú oigas mis impertinencias, piensa cómo el desdén de mis palabras está fustigándome el alma. Que no es maldad, ni es locura, ni es desgana. Tan solo es el trato que hicimos el destino y yo: verte amanecer impávido a mis esfuerzos obreros por tenerte para siempre. 

Saludos desde El Olimpo.

Afrodita Repipi 

Mala, mala, mala

En lo que llevamos de 2016 creo que ya puedo decir, sin temor a que las estadísticas me fallen (oh là là … ¡las estadísticas!) que el número de decepciones que me estoy llevando ha superado “desproporcionalmente” al número de satisfacciones. Tanto es así, que creo que voy a abandonar en 3, 2, 1…0 esta etapa de buen “rollismo“, que no sé a santo de qué me dio por cultivar. ¿Sabéis de alguien muy bueno, muy bueno, a quien la vida le haya sonreído constantemente? ¡Yo no!, ni en la ficción, vaya. 

Este no es un tema banal, aunque así al tajo verdulero como yo he entrado, lo pueda parecer. El instinto primario de supervivencia nos hace aplastar al adversario y eso es así desde el principio de todos los tiempos. Luego vino el temita judeocristiano a liarnos: que si la justicia, que si el pecado, el más allá y el blah, blah, blah. 

Nunca me ha gustado adoctrinar, pero, por una vez háganme caso, sean falsos, claven puñaladas traperas y piensen en sí mismos. No hay otro camino para el éxito, queridos. Porque a la conciencia se la amaestra fácilmente, pero un corazón decepcionado, es un peso que se lleva a cuestas mucho tiempo. Ser malo también te lleva a ser más precavido por si te topas con alguien peor que tú, con lo cual la mezquindad nos lleva a la dimensión perfecta en la que todas las piezas de tu vida encajan.

Pues ya me estoy encontrando mejor, hasta el punto que me repampinfla , el fútbol, las elecciones, la democracia y todo lo demás. 

Termino parafraseando a Pedro Sánchez:

Argh…  

Saludos perversos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi

La leyenda del indomable

He de admitir que el personaje impone también cuando le tienes frente a frente, no en vano se le conoce como el Da Vinci de las redes sociales, que tan pronto te remienda el alma, como te decora la moral cuando le da por arreglar un píxel torcido. Tenemos de nuevo con nosotros, sí, a él: Recio, el inmortal.

Afrodita: ¿Qué ha cambiado en Recio desde la primera entrevista allá por septiembre de 2014?

Recio: Poca cosa, sigo siendo el mismo con casi dos años más de experiencia que en el caso de El Olimpo no es que ayude mucho a aprender de la app, porque con cada actualización queda más claro la dictadura de sus diseñadores (baneos a la carta, sin aviso, actualizaciones peores que las anteriores sin contar con la opinión de los que la patean a diario…. dan palos de ciego una y otra vez).

Afrodita: ¿Sirve de algo banear a Recio?

Recio: Pues lamentablemente para ellos no, sigo dentro y me salto los bans fácilmente, pero oye, que si son felices baneando al personal sin ni siquiera enviar avisos de lo que supuestamente haces mal, como hacían al principio…. solo consiguen que la gente se empeñe más en volver a entrar para joder a Calvo y Cía. Creo que ya hasta banean por insultar en “INSULTOS ANTIESTRÉS” …. ¿alguien lo entiende?  ¡¡¡viva el vino!!!!

Afrodita: ¿Tienes ahora más fans o detractores?

Recio: Definitivamente tengo más fans que detractores. Por citar algunos, Enri, el retroabuelo, Khagan la Teniente del ejército de retromongolandia. Seguimos por Durru, el pecho pértiga y su ex, Melina, ambos adictos a la pelea rollo politoxicómanos. El siguiente es Pimpampum, el hijo de Khagan, que ha heredado y superado el analfabetismo de su madre. Otro en la lista es Florín Popescu, alias BAD, que se caracteriza por sus babas a toda aquella que le dedica un hola y su marcada indigencia literaria. Qué decir de Gorka, alias Ser Supremo, o el hombre que susurraba a los anabolizantes, o de Búho, alias Urkeldown, baboso personaje vestido de poligonero.

Podría seguir y seguir… son tantos y tantos que podría rellenar varias páginas …

Afrodita: Si tuvieras que elegir, ¿a tus detractores les falta más sentido del humor, del honor o del decoro?

Recio: Les falta más sentido del ridículo… estar un sábado, metido toda la noche en un spot hasta las 9 am copiando y pegando textos referentes a Recio, es algo gratificante para mí, y vergonzoso para esos personajillos que no entienden que lo que están haciendo no es otra cosa que incrementar mi leyenda y reafirmar su minusvalía mental. Porque no se engañen queridos lectores, aquí donde me ven soy una LEYENDA en El Olimpo… y lo pongo en mayúsculas para regocijo mío y jodienda de los individuos mentados anteriormente oigaaaaaaaaaaaaaaa.

Afrodita: ¿Cuántos pacientes estás atendiendo ahora en Recioterapia? ¿te gustaría atender a alguien en especial?

Recio: Pues ahora mismo tengo un grupo reducido que necesita de mis servicios para atisbar la luz al final del túnel…. yo creo que están encantados. A las pruebas me remito: los veo superar las barreras que se crean y arreglar sus problemas para luego volver a ser los que eran…. ellos mejor que yo, pueden dar fe de los resultados.

Afrodita: Se oyen rumores acerca de una exposición con una cuidada selección de tu obra pictórico-fotográfica, ¿qué hay de cierto en ello?

Recio: Estoy trabajando en una recopilación de fotos dedicadas a estos personajes que pulula o pululaba por El Olimpo y ha tenido la suerte de caer en mis manos de artista…. se trata de cuidados montajes, escogidos con esmero, para hacer un resumen a estos años entrañables en El Olimpo.

Afrodita: ¿En qué te inspiras a la hora de ejecutar tu arte? ¿pesa más la imagen o el mensaje que quieres trasmitir?

Recio: Me inspira el personaje a retratar, que salga identificado con su personalidad en El Olimpo… me inspira su desesperación cuando ven mi arte y arden por dentro ante la risión y mofa ajena. Cuanto más se molestan, más me motiva dejar volar mi imaginación y sacarlos en su salsa diaria …. es un resumen de su vida en dibujos varios que el público agradece (menos el señor Calvo, que no sé qué problema tiene).

Afrodita: ¿Queda Recio para rato?

Recio: Pues es una buena pregunta…. con las idas y venidas forzosas debido a las normas absurdas que aplica el señor Calvo no te podría decir lo que voy a aguantar. Llevo en la app desde sus comienzos, y mi salida dependerá del tanto por ciento de cansancio que me generen dichas dictaduras…. ellos mismos son los que están jodiendo su aplicación con normas que nadie entiende. Mientras me siga divirtiendo allí estaré dando por el culo placer al mundo….

Afrodita: ¿crees que Franco habrá encontrado por fin a su weona?

Recio: Franco…. está ausente y no sé si se volverá a recuperar para la app…. tiene cosas más importantes que atender, incluida a su Weona (aunque echa de menos a Kabrona Sarcástika y Pitbulita ). Un saludo desde aquí al saco de weas cara de poto y sapo culiao, hijo de cuma con cara de flaite y amigo de peinalinces, entre otros varios cargos.

Afrodita: ¿Algo más que añadir?

Recio: Añadir a todos los que se ríen de tu entrevista y por ende de mis respuestas que…. ME PODÉIS COMER TODOS EL [censored] DE 27 CM.…. supongo que esto me lo vas a censurar así que, a tu gusto, oiga.

Afrodita: Solo se censura aquello que excede los parámetros de la lógica repipi establecidos como característica de la marca, querido. Muchas gracias por tu tiempo, gracia natural y consideración.

A los fans de Recio y El Olimpo, les animo a dar la réplica y participar. Aquí no se banea, queridos.

Saludos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi

Amor y Amor

M: Te confieso, aunque te sorprenda, que a veces gasto horas de mi vida comprobando si aún respiras.

J: Me sorprende el gasto estéril, no el motivo.

M: Si lo consideras estéril, es que no has amado nunca.

J: El amor es maravilloso, es júbilo, paz.

M: Te equivocas, el amor es una tortura.

J: Tú y yo nunca nos amaremos de acuerdo.

Feliz semana del Amor.

Saludos desde El Olimpo,

Afrodita Repipi